miércoles, 29 de septiembre de 2010
Estoy haciendo un curso de literatura rusa:
Un sentimental puede ser una perfecta bestia en sus ratos libres. Una persona sensible no será nunca cruel. El sentimental Rousseau, a quien se le saltaban las lágrimas ante una idea progresista, distribuyó sus muchos hijos naturales entre diversos hospicios y asilos, y jamás se ocupó de ellos. Una solterona sentimental puede mimar a su loro y envenenar a su sobrina. El político sentimental puede acordarse del día de la madre y aniquilar implacablemente a un rival. A Stalin le encantaban los niños. Lenin lloraba en la ópera, sobre todo en La Traviata. Todo un siglo de autores cantaron la vida sencilla de los pobres. Por autores sentimentales nos referimos a la exageración no artística de emociones corrientes, que pretende provocar automáticamente la compasión tradicional en el lector.
Un sentimental puede ser una perfecta bestia en sus ratos libres. Una persona sensible no será nunca cruel. El sentimental Rousseau, a quien se le saltaban las lágrimas ante una idea progresista, distribuyó sus muchos hijos naturales entre diversos hospicios y asilos, y jamás se ocupó de ellos. Una solterona sentimental puede mimar a su loro y envenenar a su sobrina. El político sentimental puede acordarse del día de la madre y aniquilar implacablemente a un rival. A Stalin le encantaban los niños. Lenin lloraba en la ópera, sobre todo en La Traviata. Todo un siglo de autores cantaron la vida sencilla de los pobres. Por autores sentimentales nos referimos a la exageración no artística de emociones corrientes, que pretende provocar automáticamente la compasión tradicional en el lector.
martes, 28 de septiembre de 2010
jueves, 23 de septiembre de 2010
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Algunos dicen que debemos eliminar del poema los remordimientos personales, permanecer abstractos, hay cierta razón en esto, pero por Dios! Doce poemas perdidos y no tengo copias! Y también te llevaste mis textos, los mejores! Es intolerable! ¿Tratas de joderme como a los demás? ¿Por qué no te llevaste mejor mi dinero? Usualmente lo sacan de los dormitorios y de los pantalones borrachos y enfermos en el rincón. La próxima vez llévate mi brazo izquierdo, el tatuado, o un billete de 50, pero no mis poemas.
No soy Shakespeare pero puede ser que algún día ya no escriba más, abstractos o de los otros. Siempre habrá dinero y putas y borrachos hasta que caiga la última bomba, pero como dijo Dios, cruzándose de piernas: veo que he creado muchos poetas pero no mucha poesía.
No soy Shakespeare pero puede ser que algún día ya no escriba más, abstractos o de los otros. Siempre habrá dinero y putas y borrachos hasta que caiga la última bomba, pero como dijo Dios, cruzándose de piernas: veo que he creado muchos poetas pero no mucha poesía.
domingo, 5 de septiembre de 2010
Alguna vez la veo, y se pone ante mí definida, inmutable, como un recuerdo. Nunca he podido cogerla: su realidad cada vez se me escapa y me lleva más lejos. Si es bella, no lo sé. Es la más joven entre las otras: me sorprende, al imaginarla, un lejano recuerdo de mi infancia vivida entre estas colinas, tan joven como es. Semeja la mañana. Me muestra en los ojos todos los cielos lejanos de aquellas mañanas remotas. Y tiene en los ojos un firme propósito: la luz más limpia que jamás tuvo el alba sobre estas colinas.
La he creado del fondo de todas las cosas
que me son más queridas, y no llego a entenderla.
La he creado del fondo de todas las cosas
que me son más queridas, y no llego a entenderla.
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